La educación sexual en una generación de nativos
digitales.
Primeramente,
hay que entender qué es un ‘’nativo digital’’.
El término es usado
por Marc Prensky, un eclético, en una reflexión titulada como ‘’Digital
Natives, Digital Immigrants’’. Donde se
refiere a ellos como jóvenes nacidos desde 1990 en adelante que son ‘’nativos’’
en el idioma de los ordenadores, videojuegos e internet.
Como nacida en 1996 me
considero una absoluta ‘’nativa digital’’. Y, pese a que mis padres con sus
escasos recursos no pudieron darme internet sino hasta los 14 años, aún siento
que sé mucho más que mis padres, de la misma forma en que jóvenes más pequeños
que yo saben mucho más. Por lo mismo, sé la gran cantidad de información que,
día a día, circula por internet sin filtros y tapujos.
Mis padres, pese a
auto-denominarse ‘’loleins’’ (término utilizado para referirse a sí mismos como
adultos con ideas juveniles), jamás me dieron propiamente tal la charla de ‘’la
flor y la abeja’’ como sé que otros padres se las dieron a sus hijos. Y, por lo
mismo, siempre fui bien ingenua en todo lo relacionado a lo sexual. Esto, por
supuesto, hasta entrar a la enseñanza media y conocer el internet.
Hoy en día noto como pre-adolescentes,
e inclusive niños, son mucho más despiertos y conocedores de lo que yo era a su
edad y pese a que, en cierto modo es bueno que sepan, también me asusta un poco
como docente en formación.
Estamos inmersos en
una sociedad que publica todo en internet, que sabe todo por internet y que
parece no necesitar de charlas sexuales pues, dicha herramienta, le indica todo
lo que necesita saber sin darse el trabajo de preguntar directamente a alguien
mayor y, ahorrándose consigo, la vergüenza que causa tal tema en particular.
Así que… ¿para qué están hoy en día los profesores?
Pero no todo es culpa
de internet, por supuesto… la televisión también es responsable en mostrar más
de lo que corresponde. Y no quiero sonar como mi difunta abuela al decir esto,
pero programas como ‘’Morandé con Compañía’’, ‘’Infieles’’, ‘’Así Somos’’, etc.,
lo que hacen no es educar sexualmente, sino pervertir las mentes de los niños,
pues muestran el acto sexual como una degeneración y no como algo natural y
normal. Lo mismo pasa en internet…
Con todo lo que he
navegado en estos años, pude notar el gran negocio que existe en torno al sexo.
Imágenes como la siguiente inundan la web en los sitios menos esperados:
Y lo único que hacen
es despertar la curiosidad de adolescentes e inclusive niños que no saben que,
cada vez que se clickea sobre un sitio así, se generan ganancias.
Pienso que, como
profesores en formación, tenemos que estar preparados para enseñar sobre
sexualidad y todo lo relacionado a ella. No para pervertir a los niños, sino
para explicarles que dicha sexualidad incluye mucho más que el acto sexual. La
sexualidad también implica identidad de género y lo que conlleva hoy en día ser
hombre o mujer, sin importar la preferencia sexual. ¿Para qué estamos los
profesores entonces?
-Para enseñarles a
nuestros alumnos… no solamente materia, sino que guiarlos para que se formen
como personas con valores… valores que muchas veces no son tomados en cuenta
pero son la base de la sociedad.

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